La expansión de Vaca Muerta presenta una oportunidad significativa para la exportación de propano y butano, productos obtenidos del procesamiento del gas natural. Sin embargo, para maximizar este potencial, Argentina necesita mejorar su infraestructura que conecta los yacimientos con los puertos marítimos, incluyendo plantas de procesamiento y poliductos. Esta necesidad fue uno de los temas centrales del Seminario Internacional de GLP “De Argentina hacia el mundo”, realizado el 10 de septiembre por el Instituto de Energía de la Universidad Austral.
El evento reunió a productores, compradores y autoridades, quienes coincidieron en que, aunque la disponibilidad del recurso es un factor favorable, no garantiza el crecimiento exportador sin una adecuada capacidad de embarque y transporte marítimo. Se mencionaron a Bahía Blanca y Punta Colorada como nodos portuarios clave para apoyar esta expansión.
Uno de los proyectos destacados fue el de líquidos del gas natural de Transportadora de Gas del Sur (TGS), que incluye la captación y procesamiento en la cuenca neuquina, así como una terminal portuaria en Bahía Blanca. Oscar Sardi, CEO de TGS, estimó que la ejecución del proyecto tomará 45 meses y generará 4.000 empleos directos y 15.000 indirectos, con exportaciones anuales proyectadas de US$1.200 millones. Este desarrollo también es crucial para la producción petrolera, ya que permite acondicionar el gas asociado a la extracción de crudo para su ingreso a los gasoductos.