Argentina se encuentra en una posición estratégica para convertirse en uno de los cinco mayores exportadores de Gas Licuado de Petróleo (GLP) a nivel mundial, impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta. Las tensiones en el mercado energético internacional, especialmente por los conflictos en Medio Oriente y el bloqueo del Estrecho de Ormuz, han resaltado la vulnerabilidad del suministro global, abriendo oportunidades para el país.
Durante un seminario en el Instituto de Energía de la Universidad Austral, se discutió el potencial de Argentina para generar ingresos por encima de 2.000 millones de dólares anuales a partir de 2030, gracias a un incremento en la producción de GLP. En 2025, Argentina ocupó el puesto 14 entre 176 países, produciendo cerca de 3 millones de toneladas y exportando 1,63 millones de toneladas de GLP, que abastecen a aproximadamente 20 millones de argentinos a través de 5,9 millones de hogares.
El consumo global de GLP está cambiando, con un enfoque creciente hacia la región de Asia-Pacífico, donde India y China representan el 60% de las importaciones. Se han comenzado a realizar exportaciones significativas, incluyendo el despacho de 22.000 toneladas hacia India en 2025 y 50.000 toneladas en el primer trimestre de 2026 desde Bahía Blanca.
Para alcanzar el objetivo de estar entre los cinco principales exportadores para 2030-2031, Argentina se basa en el aumento de la producción de Vaca Muerta y en tres proyectos de infraestructura claves, incluyendo la ampliación de Compañía Mega, que busca incrementar su capacidad de procesamiento diario de 4.800 a 7.200 toneladas.