Argentina se prepara para aumentar sus exportaciones de gas licuado de petróleo (GLP), proyectando enviar más de 3 millones de toneladas hacia 2030, lo que podría generar ingresos anuales superiores a US$2.000 millones. La expansión de esta actividad dependerá de la construcción de nuevas plantas, poliductos y el desarrollo de la capacidad portuaria.
Un estudio de la Universidad Austral reveló que, en un escenario base, la producción de líquidos podría crecer entre 4,4 y 4,8 millones de toneladas anuales para 2030, comparado con aproximadamente 3 millones en 2025. Las exportaciones podrían aumentar de 1,6 millones de toneladas actuales a entre 3 y 3,4 millones en el mismo año, sin contar el posible impacto del proyecto Argentina LNG.
En cuanto a los mercados, India ya comenzó a recibir cargamentos argentinos, con 22.000 toneladas enviadas en 2025 y otras 50.000 toneladas despachadas durante el primer trimestre de 2026. Además, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay y Perú se perfilan como destinos relevantes para el GLP argentino, aunque el aumento de producción podría abrir oportunidades en mercados más lejanos, como China, Japón y Corea del Sur.
El subsecretario de Hidrocarburos, Federico Veller, destacó que los cambios regulatorios implementados por el gobierno nacional buscan facilitar la conversión de estas operaciones iniciales en contratos más amplios y sostenibles, asegurando primero el abastecimiento interno antes de enfocarse en las exportaciones.