Estados Unidos ha decidido suspender temporalmente sus sanciones contra el sector petrolero de Irán por un periodo de dos meses, una medida que se extenderá hasta el 21 de agosto de 2026. Este cambio busca fortalecer un alto el fuego frágil y facilitar las negociaciones bilaterales que se están llevando a cabo en Suiza. La licencia emitida por el Departamento del Tesoro permite todas las transacciones relacionadas con la producción, venta y transporte de petróleo crudo e hidrocarburos iraníes.
El anuncio ha tenido un impacto inmediato en los mercados energéticos, provocando una caída del 3,3% en el precio del petróleo Brent, que se sitúa ahora en 77,91 dólares por barril, después de haber alcanzado un pico de 126 dólares a finales de abril. Este alivio en los precios busca mitigar los temores de una crisis de suministro a nivel mundial.
La flexibilización de las sanciones se produce tras la firma de un memorando de entendimiento que establece las bases para una ronda de negociaciones formales de 60 días en el complejo de Burgenstock, Suiza. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, afirmó que se han sentado bases sólidas para un acuerdo final, y se confirmó que Irán permitirá el regreso de inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica, tras haber suspendido su cooperación el año pasado.