Las intensas lluvias que azotaron a Neuquén, Cipolletti y gran parte del Alto Valle durante dos días han comenzado a disminuir, pero el clima se mantendrá inusual. Este fenómeno meteorológico, causado por una masa de aire húmedo y frío del océano Pacífico, provocó un acumulado excepcional de 33 milímetros de lluvia en la Estación Meteorológica de Cipolletti, superando ampliamente el promedio mensual de 11 milímetros para agosto.
El miércoles, las precipitaciones se intensificaron, comenzando con lluvias débiles que se volvieron más fuertes a medida que avanzaba el día. Especialistas advierten que este patrón climático continuará por encima de lo normal hasta al menos finales de octubre, lo que podría implicar más lluvias y nevadas en la cordillera.
El observador meteorológico Mauricio Gorostarzú señaló que la saturación del suelo es significativa, con condiciones de humedad muy altas, lo que puede repercutir en la agricultura y otros sectores. Este evento climático, que sorprendió a los expertos, también estuvo marcado por nevadas en prácticamente toda la cordillera de los Andes.