Vaca Muerta se afianza en el escenario energético mundial, mientras las principales petroleras enfrentan desafíos para mantener su producción en el futuro. Un reciente informe señala que hasta el 80% de estas compañías podría experimentar caídas significativas en su producción para el año 2040.
Las causas de esta posible disminución se relacionan con una reducción en la inversión exploratoria y una demanda de hidrocarburos que podría ser más sólida de lo anticipado. Además, las tensiones geopolíticas están reavivando preocupaciones sobre la seguridad del suministro.
Este contexto presenta un desafío para la industria, que debe adaptarse a un entorno en constante evolución para asegurar su sostenibilidad a largo plazo.