El precio del petróleo Brent ha superado los 83 dólares por barril, impulsado por el conflicto en Medio Oriente, lo que ha reavivado el debate sobre su impacto en la economía argentina. El economista Roberto Rojas destacó que la situación actual puede tener tanto efectos positivos como negativos para el país.
Por un lado, la subida del crudo, junto con el potencial de Vaca Muerta, convierte al sector energético en una fuente clave de divisas. Rojas enfatizó que las exportaciones de petróleo podrían alcanzar los 35 mil millones de dólares para 2030, lo que representaría un alivio para las cuentas externas y facilitaría el pago de la deuda.
No obstante, el aumento del precio del petróleo también genera presiones sobre la economía local. Rojas alertó que esto impacta en los precios internos, ya que las petroleras podrían verse obligadas a incrementar sus precios, lo que a su vez afectaría a industrias que dependen del petróleo, como la petroquímica y los fertilizantes. Esta situación podría generar una nueva presión sobre el nivel de precios en el país.
Respecto a la política de precios de los combustibles, el economista consideró inevitable que las subas internacionales se trasladen al mercado local, lo que repercutirá en los consumidores finales y en la recaudación impositiva del Gobierno Nacional.