Durante el primer semestre de 2026, Argentina alcanzó un superávit energético histórico de 6.987 millones de dólares, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario. Este resultado, que representa un incremento del 87 % respecto al año anterior, se debe al aumento en las exportaciones de petróleo y gas, junto con una notable reducción en las importaciones de combustibles.
Las exportaciones de energía crecieron un 52 %, alcanzando más de 8.118 millones de dólares, y constituyen más del 15 % del total de las exportaciones argentinas, una participación que no se veía en las últimas dos décadas. Este crecimiento se atribuye principalmente a la mayor producción de hidrocarburos en Vaca Muerta.
Por otro lado, las importaciones de combustibles y lubricantes cayeron un 29 % en términos de dólares, marcando el nivel más bajo desde 2007. Esto ha llevado a que la energía represente menos del 3 % de las importaciones nacionales, un porcentaje que no se registraba desde finales de la década de 1990.