Los primeros operadores técnicos del Instituto Vaca Muerta (IVM) están listos para ingresar al mercado laboral este mes, con el fin de contribuir a cubrir el déficit de personal especializado en la cuenca. Horacio Marín destacó la importancia del instituto para la industria durante el evento Vaca Muerta Insights 2025. Tras un año de preparativos, las primeras cohortes de los programas de formación inicial de operadores concluirán su capacitación en julio.
El sector mantiene altas expectativas respecto a la incorporación de estos egresados en empresas operadoras, contratistas y de servicios que impulsan la actividad en la cuenca neuquina. Este contexto se da en medio de proyectos que requieren un gran volumen de mano de obra, como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur y las iniciativas de GNL, lo que hace que la llegada de esta primera camada de operadores sea muy esperada.
Desde el IVM aseguraron que, aunque ningún certificado garantiza automáticamente un empleo, contar con una formación específica ofrece una ventaja competitiva significativa a los candidatos, ya que demuestra su conocimiento del sector y su familiaridad con las exigencias de Vaca Muerta.
El IVM se distingue por su enfoque pedagógico basado en prácticas reales, desarrollado a partir de un estudio de la Fundación YPF que analizó la evolución del empleo en el upstream, identificando 236 ocupaciones y 113 perfiles profesionales. Como resultado, se estructuraron ocho programas iniciales orientados a los roles críticos de la próxima década, junto con un curso de Seguridad Operativa en Yacimiento.