Hugh Jackman, a sus 57 años, se está preparando para volver a interpretar a Wolverine, lo que implica un riguroso régimen de entrenamiento y una dieta adaptada. Para ganar masa muscular y reducir grasa, el actor ha seguido un plan alimenticio específico, comenzando sus días con un desayuno que incluye cuatro huevos poché, salmón ahumado y media palta, aportando así proteínas y grasas saludables.
La dieta de Jackman varía según sus objetivos. En las fases de reducción de grasa, su desayuno es más ligero, mientras que cuando busca aumentar su masa muscular, consume un desayuno más abundante. En este último caso, su comida matutina puede incluir un gran tazón de avena con canela, seis huevos revueltos con jamón y espinaca, y tostadas de pan de centeno con mantequilla de maní.
Durante su preparación, el consumo calórico del actor ha sido notable, alcanzando hasta 6000 calorías diarias para desarrollar la musculatura necesaria para el personaje. Esta transformación física no solo implica un compromiso físico, sino también una cuidadosa planificación alimentaria para cumplir con los exigentes requisitos de su papel en la pantalla.