La construcción del viaducto en la Avenida Mosconi de Neuquén ha recibido un impulso significativo con la llegada de una segunda pilotera, lo que ha permitido duplicar la capacidad operativa para las fundaciones estructurales. Este avance es esencial para mejorar la conectividad de la capital, que sigue expandiéndose rápidamente.
Los trabajos se están llevando a cabo en el sector 6, cerca del puente que une Neuquén con Cipolletti. En esta área, los equipos trabajan simultáneamente para acelerar la perforación y el hormigonado de los pilotes que sostendrán el viaducto. Mariel Bruno, subsecretaria de Infraestructura y Planeamiento Urbano, destacó cómo esta nueva incorporación técnica ha optimizado la dinámica del proyecto.
Bruno indicó que ya se ha completado casi en su totalidad el segundo estribo y que el personal técnico avanza hacia los cuatro estribos restantes. Además, se están llevando a cabo trabajos en el terraplén de acceso y en la instalación de placas de contención para asegurar los taludes. La subsecretaria también mencionó que se planea iniciar el talud del sector opuesto, avanzando desde Cipolletti hacia Neuquén.
Para garantizar la eficiencia en la obra pública, se están manejando múltiples frentes de trabajo. La funcionaria enfatizó que esta estrategia permitirá ajustar los plazos y adelantar algunas tareas, mientras que la fábrica de pretensados opera de manera continua en la producción de componentes estructurales que formarán la superestructura del viaducto.