Un pozo operado por Phoenix Global Resources en Río Negro volvió a poner en discusión los límites productivos de Vaca Muerta. Se trata del PET.RN.CoS.x-3(h), ubicado en el área Confluencia Sur, cerca de Sargento Vidal y próximo al límite con Neuquén.
El resultado es relevante porque muestra el potencial de una zona que hasta hace pocos años era vista con cautela dentro del desarrollo no convencional. Hoy, los datos de producción del pozo abren una nueva mirada sobre la expansión de Vaca Muerta hacia el este.
Un pozo que cambia la lectura sobre Río Negro
El PET.RN.CoS.x-3(h) fue puesto en producción a fines de octubre y, a ocho meses y medio de su conexión, ya acumula más de 580.000 barriles de petróleo. Además, cuenta con una recuperación final estimada de 2,3 millones de barriles.
Durante febrero, el pozo alcanzó un pico diario de 2.700 barriles por día, una cifra que lo ubicó entre los desarrollos más destacados de Vaca Muerta. En mayo, su aporte fue de 2.038 barriles diarios, un volumen especialmente significativo para la producción petrolera rionegrina.
Confluencia Sur, una zona exploratoria con alto potencial
El área Confluencia Sur forma parte de una etapa exploratoria que busca confirmar hasta dónde puede extenderse la ventana productiva de Vaca Muerta dentro de Río Negro.
La campaña de Phoenix incluyó siete pozos horizontales, sísmica 3D sobre la totalidad del área y una inversión de 123 millones de dólares. Según los datos difundidos, los pozos de Confluencia Sur y Norte acumulan en conjunto unos 2,9 millones de barriles.
Estos resultados fortalecen la idea de que el desarrollo no convencional ya no se limita únicamente a las áreas más consolidadas de Neuquén, sino que también puede abrir nuevas oportunidades productivas en Río Negro.
Un proyecto con escala de desarrollo
A partir de estos resultados, Phoenix presentó ante el gobierno rionegrino la solicitud de Concesión de Explotación No Convencional para avanzar hacia un desarrollo de mayor escala.
El plan contempla integrar los activos de Mata Mora, en Neuquén, con los bloques Confluencia Sur y Confluencia Norte, en Río Negro. La compañía proyecta un esquema de desarrollo tipo hub, con cerca de 400 pozos e inversiones estimadas en unos 6.000 millones de dólares.
Río Negro gana lugar en la discusión energética
La posibilidad de alcanzar una producción de hasta 60.000 barriles diarios hacia 2030 marca la dimensión del proyecto y el interés que despierta la zona para el futuro del shale argentino.
Para Río Negro, el desempeño del pozo representa una señal estratégica. No solo por el volumen alcanzado, sino porque puede modificar el mapa de inversiones, infraestructura y actividad vinculada a Vaca Muerta.
El resultado de Phoenix en Confluencia Sur muestra que la frontera productiva de Vaca Muerta todavía puede ampliarse. Y en ese nuevo escenario, Río Negro aparece cada vez con más fuerza dentro del tablero energético nacional.