Mauro Klimisch, dueño de Ragout Gourmet, anunció el cierre definitivo de su local en calle Independencia 326 tras sufrir tres robos en menos de un año, incluyendo dos en una semana. El emprendedor, visiblemente afectado, expresó que no cierra por razones económicas, sino por el temor constante que siente ante la inseguridad. "Me dejaron sin nada: material, emocional y psicológicamente", afirmó mientras organizaba el local que entregará al propietario.
La situación de Klimisch no es aislada, ya que el año pasado su local fue víctima de un violento robo que resultó en pérdidas superiores a seis millones de pesos. En esa ocasión, delincuentes rompieron la vidriera y sustrajeron maquinaria, herramientas y dinero. A pesar de los desafíos, Mauro había intentado mantener su negocio, pero la inseguridad lo ha llevado al límite.
El último robo ocurrió el pasado lunes, seguido de otro el sábado, lo que lo llevó a decidir cerrar las puertas de su emprendimiento. "Nos robaron el lunes a la madrugada y nos volvieron a robar el sábado a la noche", relató. Su primera experiencia con el delito fue mientras estaba fuera de la ciudad para un evento gastronómico, una situación que intensificó su frustración y desánimo.