La situación familiar ha dejado de ser el sostén esencial para el desarrollo de las personas, convirtiéndose en ocasiones en un entorno perjudicial. Un caso reciente resalta este problema: un hombre de 41 años fue imputado por el abandono de persona tras la muerte de su padre de 72 años, quien se encontraba en estado de desnutrición severa en Godoy Cruz, Mendoza. El hecho ocurrió el 10 de mayo de 2026, cuando personal médico y policial acudió a una vivienda en calle Javier Morales, donde encontraron al anciano con signos evidentes de desnutrición, repitiendo la frase "tengo hambre".
El padre, identificado como Francisco Moran, presentaba múltiples hematomas y un cuadro grave de neumonía, falleciendo 24 horas después de ser internado. Su hijo, Sergio Gustavo Moran, fue acusado por el fiscal Juan Carlos Alessandra y actualmente se encuentra con pedido de captura. Este caso refleja una problemática más amplia en la sociedad argentina, donde el abandono y la violencia hacia los más vulnerables, incluidos ancianos y niños, son cada vez más comunes.