El desarrollo de Vaca Muerta implica un uso intensivo de arena para la fractura hidráulica, con demandas que oscilan entre 11.000 y 15.000 toneladas por pozo. En promedio, se requieren entre 12.500 y 13.000 toneladas por cada perforación, lo que representa aproximadamente el 20% del costo de completación y cerca del 15% del costo total de perforación.
La arena juega un papel crucial al mantener abiertas las fracturas en la roca, lo que permite que el petróleo y el gas fluyan hacia la superficie. Sin este insumo, el proceso productivo no podría llevarse a cabo. Asimismo, la industria considera que hay oportunidades para reducir costos mediante mejoras logísticas y fuentes de abastecimiento más cercanas a los yacimientos.
Para poner en perspectiva las cantidades requeridas, un pozo promedio de Vaca Muerta utiliza unas 12.500 toneladas de arena, equivalente a aproximadamente 8.300 metros cúbicos, lo que se puede visualizar como más de tres piletas olímpicas. En términos logísticos, esto representa la necesidad de alrededor de 415 camiones para transportar toda la arena, lo que subraya el desafío que enfrenta la cadena de suministro.