El reciente balance oficial del devastador doble terremoto que afectó a Venezuela hace dos semanas reporta al menos 4.118 muertos y 16.740 heridos. Los sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurrieron el 24 de junio y tuvieron su epicentro en el estado La Guaira, donde se registraron numerosos colapsos de edificios.
Más de 800 edificaciones fueron afectadas, de las cuales 190 sufrieron colapso total. La situación es crítica, con 17.907 personas sin vivienda debido a los daños. En la zona cero del desastre, damnificados se han instalado en diferentes espacios públicos mientras reciben asistencia médica y alimentos por parte de voluntarios.
El gobierno venezolano, representado por la presidenta interina Delcy Rodríguez, solicitó la liberación de recursos bloqueados en el extranjero, mientras que la ONU trabaja para recaudar casi 300 millones de dólares para ayudar en la recuperación. Se estima que hasta 50.000 personas podrían haber desaparecido, convirtiendo este evento en uno de los peores terremotos de la historia reciente de América Latina.