El consorcio YPF-ENI-XRG adjudicó la construcción del gasoducto de Argentina LNG a Pumpco, Bonatti y Contreras Hermanos, dejando afuera al Grupo Techint, que ofreció una propuesta un 15% más cara. Este ducto, que será el más grande de Argentina con 527 kilómetros y un diámetro de 48 pulgadas, unirá la Meseta Buena Esperanza con Sierra Grande, donde se edificará la terminal de exportación marítima.
Valuado en 1.200 millones de dólares, este proyecto es clave para la exportación de gas natural licuado (GNL) desde Vaca Muerta. La reciente derrota es la segunda consecutiva para Techint en este sector, ya que anteriormente había perdido la licitación por el gasoducto San Matías ante la UTE ítalo-argentina Sicim-Víctor Contreras, que presentó una oferta un 15% inferior.
Además, la subsidiaria Tenaris del Grupo Techint no logró asegurar la provisión de caños para el gasoducto de SESA, cayendo ante la empresa india Welspun, que presentó una oferta competitiva. Estas derrotas han generado un cambio notable en el panorama del mercado energético argentino, sorprendiendo a muchos por el desempeño de una compañía históricamente dominante en el sector.