El consorcio formado por YPF, ENI y XRG implementó un nuevo mecanismo de licitación en el sector energético, lo que resultó en una oferta ganadora de US$1.200 millones para la construcción de dos ductos en el proyecto Argentina LNG. Este proceso, que utilizó una subasta inversa electrónica, es el primero de su tipo en la cuenca neuquina.
La obra incluye un gasoducto de 48 pulgadas y un poliducto de 24 pulgadas, ambos con un recorrido de aproximadamente 527 kilómetros, destinados a conectar Meseta Buena Esperanza con Sierra Grande. El formato de la licitación permitió que dos finalistas pujaron a la baja sin conocer las ofertas del otro, lo que generó un resultado altamente competitivo.
En esta ocasión, el Grupo Techint no logró adjudicarse la obra, marcando su segunda pérdida en procesos de licitación similares. La adjudicación definitiva se firmará en un plazo de 20 a 30 días, según lo establecido por las partes involucradas.
Este nuevo enfoque en las licitaciones de infraestructura en Vaca Muerta sugiere un cambio hacia la priorización de la oferta económica sobre la trayectoria local de los proveedores, un patrón que se ha consolidado en los últimos tiempos en los proyectos de exportación de GNL.