El 9 de julio de 1986, Billy Joel lanzó su álbum The Bridge, que rápidamente se convirtió en un éxito. Este disco generó varios sencillos populares, incluyendo “A Matter of Trust” y “Modern Woman”, ambos alcanzando el puesto 10 en las listas de éxitos. A pesar de su éxito comercial, Joel enfrentaba problemas personales y de relación con su banda, que lo preocupaban.
Antes de la grabación, Joel disfrutaba de su vida familiar con su esposa Christie Brinkley y su hija Alexa Ray, pero sabía que era tiempo de regresar al estudio después de casi tres años sin nueva música. Convocó al productor Phil Ramone y a artistas destacados como Ray Charles y Cyndi Lauper para trabajar en el nuevo proyecto.
Además de su éxito en Estados Unidos, Joel se presentó en la Unión Soviética en 1987, convirtiéndose en uno de los primeros artistas de rock estadounidenses en actuar allí. Invirtió 2.5 millones de dólares en su producción, lo que resultó en un aclamado concierto que dio lugar a su álbum en vivo Kontsert, lanzado en octubre de ese mismo año.
A pesar de los logros, Joel sentía que su relación con los miembros de su banda se estaba deteriorando, lo cual representaba un desafío, ya que siempre había trabajado de manera colaborativa con ellos, a quienes consideraba esenciales para su éxito.