El incendio en Los Gallardos, un pueblo de aproximadamente 3,000 habitantes en Andalucía, ha dejado un saldo trágico de al menos 12 muertos, 8 heridos de gravedad y 23 desaparecidos. La mayoría de las víctimas son turistas británicos y belgas que estaban en la zona buscando un refugio en climas cálidos. El fuego, que se habría originado tras la caída de un poste de luz, se propagó rápidamente debido a las altas temperaturas y la vegetación seca.
Cuatro de las víctimas fueron encontradas en un automóvil identificado como británico, mientras que otras siete murieron tratando de escapar a pie de las llamas. Hasta el momento, se han evacuado a unos 700 vecinos de localidades cercanas, quienes están siendo alojados en un polideportivo y un convento. La Guardia Civil ha establecido un puesto en el puerto de La Garrucha para recibir denuncias y ayudar a los familiares de las víctimas en la identificación de los cuerpos.
El presidente en funciones de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, informó que hasta ahora se han calcinado 3,200 hectáreas. La situación ha llevado a la suspensión de todos los actos programados para su nuevo mandato. Moreno destacó la complejidad del terreno, caracterizado por su escarpada geografía y viviendas dispersas, lo que ha complicado las labores de extinción y evacuación. Este evento se considera el incendio más trágico en la historia de la región.