La reciente aprobación de la ley que permite la reelección indefinida de intendentes y jefes comunales en Chubut ha generado un fuerte debate interno en la Unión Cívica Radical (UCR). Este cambio normativo, impulsado por el oficialismo del gobernador Ignacio Torres, se aprobó con el apoyo de 16 de los 27 diputados presentes, incluyendo a seis radicales que forman parte de la alianza electoral que llevó a Torres al poder.
La modificación de esta ley, que había sido propuesta anteriormente por una diputada del partido, ha sido interpretada como un golpe al corazón del radicalismo, ya que muchos consideran que la reelección indefinida está más alineada con otras ideologías. Los comités de la UCR en el interior, especialmente en la cordillera, han expresado su desacuerdo, aunque en un inicio sus reclamos parecían no tener eco.
El intendente de Rawson, Damián Biss, quien ha jugado un papel crucial en la alianza con Torres, fue uno de los primeros en alzar la voz en oposición a esta decisión. Su postura refleja una preocupación más amplia dentro del partido sobre el rumbo que está tomando la UCR, que en las últimas dos décadas ha visto un decrecimiento significativo en su fuerza electoral y liderazgo interno.
La votación, que se realizó con simple mayoría, ha dejado entrever tensiones dentro de la UCR, donde algunos diputados están cuestionando la dirección del partido y su relación con el oficialismo, lo que podría tener repercusiones en su futuro político.