En el ámbito de la industria de servicios de fractura en Vaca Muerta, se han alcanzado nuevos hitos en términos de productividad. En agosto, la empresa SPI logró 14 etapas de fractura en un período de 24 horas, con un impresionante total de 68.000 sacos de arena y 21.100 metros cúbicos de agua utilizados. Poco después, Calfrac superó esta marca al bombear durante 22,52 horas en una sola jornada, estableciendo un nuevo récord para la compañía en Argentina bajo la modalidad zipper, que permite la fractura simultánea de dos pozos.
Estos logros no solo representan un avance técnico, sino que también indican un cambio en las métricas de productividad en el sector. La eficiencia ahora se mide en horas efectivas de bombeo, y se busca maximizar el tiempo activo de los equipos. Actualmente, los conjuntos más avanzados en Vaca Muerta operan cerca de 21 horas diarias, con el objetivo de reducir al mínimo los tiempos muertos entre etapas, que pueden restar horas valiosas de bombeo.
Los récords alcanzados por SPI y Calfrac son reflejo de una mejor coordinación y planificación, elementos que se destacan como claves en el éxito de estas operaciones. Estos nuevos estándares de productividad se han convertido en referencias internas para evaluar el desempeño de otros equipos en la Cuenca Neuquina. Además, se ha observado una tendencia a mejorar la relación entre los equipos de perforación y los sets de fractura, que en Argentina actualmente se sitúa en 2,9, en comparación con el 2,5 que se registra en Estados Unidos.