La discusión sobre el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ha cobrado relevancia en el Senado, con la industria hidrocarburífera argumentando a favor de su continuidad para impulsar el desarrollo de Vaca Muerta y aumentar la capacidad exportadora de Argentina. Durante una presentación ante la Cámara Alta, Carlos Ormachea, presidente de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH), defendió que el régimen busca equilibrar las desventajas que enfrenta el país en el ámbito de inversiones internacionales.
La exposición se enmarca en el análisis del proyecto denominado “Súper RIGI”, que ya obtuvo media sanción en Diputados y busca extender el régimen a nuevas actividades económicas. Aunque no está centrado exclusivamente en hidrocarburos, la CEPH fue convocada para aportar su experiencia desde la implementación del esquema actual. Ormachea enfatizó que la naturaleza exportadora de Vaca Muerta requiere un análisis del régimen desde una perspectiva global.
Además, destacó que el régimen ha influido en el calendario de inversiones, permitiendo que ciertos proyectos se adelanten y evitando que otros se pospongan. Hasta la fecha, se han aprobado seis proyectos vinculados al sector hidrocarburífero bajo el RIGI, con una inversión total de US$30.863 millones, en contraste con un total de iniciativas que alcanza los US$145.380 millones.