El gobernador Alberto Weretilneck subrayó la importancia del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y las iniciativas de licuefacción «Argentina GNL 1» y «Argentina GNL 2» como los fundamentos de la estrategia energética provincial. Estas obras están destinadas a generar ingresos para las arcas públicas y a fomentar la actividad económica y el empleo a mediano y largo plazo.
En este contexto, se destacó la futura planta separadora de gases que desarrollarán YPF, la italiana ENI y la emiratí XRG. Weretilneck calificó esta obra como estratégica, mencionando que será tres veces más grande que la planta de Cerri, ubicada cerca de Bahía Blanca, y que generará un alto valor agregado y empleo.
El gobernador consideró que estos desarrollos representan un cambio de paradigma, enfatizando que la Patagonia comenzará a dar valor agregado a sus recursos naturales, dejando atrás la frustración histórica de no poder industrializarlos. Recordó el proyecto fallido de Fertineu en Neuquén como un ejemplo de esta lucha por la industrialización del gas.
Weretilneck definió este proceso como su principal legado, destacando que, aunque no se anticipa un impacto inmediato en la recaudación de regalías por los pozos de Vaca Muerta, se espera que los beneficios se materialicen a partir del año 2028 o 2029.