El sector energético en Argentina está viviendo un momento de crecimiento significativo, especialmente en Vaca Muerta, a pesar de la reciente caída en los precios internacionales del petróleo. En junio, se alcanzaron 2.760 etapas de fractura, el mayor nivel mensual desde el inicio del desarrollo no convencional, con YPF liderando la actividad.
El informe de RICSA ALyC destaca que YPF realizó 1.392 etapas, seguida por Pluspetrol y Pampa Energía, que contribuyeron con 443 y 339 etapas, respectivamente. Un hito importante fue la aprobación de un proyecto bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, que incluye una inversión de U$S 4.500 millones en el desarrollo de Rincón de Aranda, con proyecciones de exportaciones por U$S 17.000 millones en los próximos 30 años.
Las exportaciones de combustibles y energía también alcanzaron un máximo histórico, generando un superávit de U$S 1.543 millones, lo que representa el 44% del superávit comercial total de Argentina. Este desempeño se produce en un contexto internacional de reacomodamiento de precios tras el alto al fuego entre Estados Unidos e Irán, con el precio del crudo Brent cayendo a U$S 70.
Los analistas de RICSA ALyC señalan que, a pesar de la caída del Brent, el sector energético argentino continúa expandiéndose, con el primer proyecto petrolero del RIGI y un récord histórico de fracturas en Vaca Muerta. Además, Genneia ha comenzado el proceso para cotizar en Wall Street, lo que refleja la confianza en el crecimiento del sector.