La provincia de Neuquén enfrenta una creciente demanda de infraestructura, especialmente relacionada con la expansión de Vaca Muerta, y estima una deuda de infraestructura de 4.000 millones de dólares. En respuesta a esta situación, el gobierno provincial ha decidido frenar el ingreso de regalías hidrocarburíferas a su fondo anticíclico.
Desde su creación en 2020, el Fondo Anticíclico de Estabilización y Desarrollo del Neuquén (Feden) ha sido utilizado para priorizar el pago de amortizaciones de deuda y financiar obras públicas en lugar de acumular reservas. La ley que estableció este fondo permite un goteo mensual del 50% de las regalías de exportación de petróleo y gas, dividiendo los recursos en dos subfondos: uno anticíclico para situaciones de emergencia y otro para el desarrollo de proyectos.
Sin embargo, en junio de 2023, la Legislatura aprobó una modificación que autoriza al Poder Ejecutivo a interrumpir este goteo y destinar las regalías al pago de deuda pública y al déficit de la caja jubilatoria de los empleados estatales. Una vez alcanzado el equilibrio en el sistema previsional, se introdujo una segunda modificación que permite destinar hasta un 70% del dinero del fondo al plan de infraestructura.
Según el último informe trimestral de Fiduciaria Neuquina SA, se dejaron de recibir 116.452 millones de pesos entre abril y junio de este año debido a estas decisiones de gestión de fondos.