La población de Neuquén está experimentando un crecimiento significativo, con un aumento de aproximadamente 30.000 habitantes por año. Este fenómeno se ha intensificado desde la consolidación de Vaca Muerta, lo que ha llevado a una reconfiguración social en la provincia. En una conferencia de prensa, el gobernador Rolando Figueroa destacó que en su administración se han recibido equivalentes a una ciudad como Chos Malal cada año, lo que implica la necesidad de construir infraestructuras adecuadas para albergar a estas nuevas comunidades.
Durante su exposición, Figueroa subrayó la importancia de no naturalizar esta situación y mencionó que en los últimos cuatro años han llegado alrededor de 120.000 personas. Con un censo de 2022 que registró más de 700.000 habitantes en Neuquén, la provincia se posiciona como una de las de mayor crecimiento poblacional en el país.
El aumento demográfico presenta desafíos para los municipios, que a menudo se sienten desbordados por la llegada de nuevos vecinos y la escasez de recursos. A pesar del apoyo del Gobierno provincial en términos de infraestructura y aportes, la situación es compleja, especialmente en el contexto de la ley de coparticipación, que impone limitaciones a los recursos disponibles para los gobiernos locales.