La producción de fertilizantes en Bahía Blanca, impulsada por el bajo costo del gas natural de Vaca Muerta, se presenta como una opción competitiva para abastecer a Brasil, a pesar de los costos logísticos. Un estudio reciente indica que la diferencia de precios entre el gas argentino y el brasileño puede alcanzar hasta el 68%, lo que permite que la urea de Bahía Blanca siga siendo rentable incluso incorporando el transporte marítimo y terrestre necesario para llegar a las principales regiones agrícolas de Brasil.
El análisis, realizado durante un encuentro del Mercado Electrónico de Gas, posiciona a Bahía Blanca como una de las alternativas más viables para la producción de urea en el Cono Sur. Actualmente, el Mercosur y Chile dependen en gran medida de fertilizantes importados, con aproximadamente el 92% de los fertilizantes nitrogenados que utilizan provenientes del exterior.
La competitividad de las plantas de urea se fundamenta en el costo del gas natural, fundamental tanto como materia prima para la producción de hidrógeno como para el suministro energético del proceso. En Vaca Muerta, el gas se encuentra a aproximadamente US$3 por millón de BTU, lo que, sumando el transporte, puede llegar a US$3,70 en Bahía Blanca. En comparación, el gas del Presal brasileño se sitúa entre US$7,40 y US$11,50 por millón de BTU.
Brasil, como principal consumidor de fertilizantes en la región, presenta un mercado atractivo, dado su consumo superior a 20 millones de toneladas de fertilizantes nitrogenados, mientras que su producción interna apenas alcanza 2 millones de toneladas. Durante 2024, las importaciones de fertilizantes para Brasil sumaron cerca de US$5.000 millones.