Recientemente, Argentina ha experimentado cortes de suministro de gas natural en diversas estaciones de GNC y algunas industrias, a pesar de alcanzar un récord histórico en la producción de gas impulsado por Vaca Muerta. La secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti, ha advertido que estos cortes continuarán mientras persistan los picos de demanda, debido a la falta de infraestructura adecuada, como gasoductos.
Aunque la producción de gas natural ha alcanzado niveles nunca vistos, las bajas temperaturas han incrementado la demanda, dejando expuesta la insuficiencia en las redes de distribución. La situación se agrava por la existencia de contratos interrumpibles que muchos comercios, especialmente estaciones de GNC, han firmado, lo que significa que aceptan cortes de suministro en caso de alta demanda.
Además, se han comenzado a aplicar las "ventanas" contractuales, una práctica que permite a las distribuidoras interrumpir el suministro por hasta 60 días. Estos factores han contribuido a la percepción de que, a pesar de contar con recursos extraordinarios como los de Vaca Muerta, la solución a los problemas de suministro de gas no es tan simple.