Las empresas de servicios petroleros han reafirmado su compromiso con Argentina tras las recientes declaraciones del presidente Javier Milei, quien anunció un endurecimiento de las penalidades para aquellas que operen con permisos británicos en las Islas Malvinas. Este anuncio se produce en un contexto de creciente tensión geopolítica, especialmente tras los comentarios de Donald Trump sobre la neutralidad de Estados Unidos en la disputa por las islas.
El conflicto se centra en el proyecto Sea Lion, liderado por la empresa británica Rockhopper Exploration junto a la israelí Navitas Petroleum, que planea comenzar la extracción de petróleo en 2028. Este proyecto ha sido objeto de controversia debido a la reclamación territorial de Argentina sobre las Islas Malvinas.
Entre las empresas que han manifestado su apoyo a Argentina se encuentran Halliburton, SLB (anteriormente Schlumberger), Baker Hughes y DLS Archer, todas ellas clave en la industria. Además, la cámara que agrupa a estas firmas en el país también se pronunció en favor de respetar las leyes argentinas.
La situación se complica aún más por el contexto internacional, donde las tensiones entre Estados Unidos y el Reino Unido han llevado a una mayor presión sobre el desarrollo militar de la OTAN, lo que podría influir en la dinámica de la explotación petrolera en la región.