El festival de música electrónica WOS se ha consolidado como un evento cultural único en Santiago de Compostela, integrando diversos espacios como teatros, iglesias y parques. En su IX edición, el director del festival, Iván Arias, destaca la importancia de la ciudad como un lugar ideal para este tipo de eventos, gracias a su alta concentración de lugares patrimoniales.
Aunque el festival comenzó con un enfoque musical diferente, desde 2016 se ha centrado en la electrónica de vanguardia, lo que ha permitido crear una identidad más clara. Este cambio, aunque significó la pérdida de parte del público inicial, ha fortalecido su reconocimiento a nivel internacional, atrayendo a visitantes de fuera de Galicia.
Más del 50% de los asistentes provienen de otras regiones, gastando entre 1.000 y 1.500 euros en su estancia, lo que incluye transporte, alojamiento y comida. Arias subraya que el festival no solo ofrece música, sino que brinda una experiencia integral que permite descubrir la ciudad y su gastronomía.
El WOS se distingue por su propuesta curatorial cuidadosa y por la atención a la experiencia del público, lo que lo ha posicionado como un festival importante en el circuito internacional, atrayendo a artistas que buscan presentar sus trabajos en este entorno único.