Un informe de siete organizaciones internacionales alerta sobre el aumento de la represión y la militarización en Ecuador, así como el deterioro de las condiciones para la defensa de los derechos humanos. El documento, titulado 'Ataques y criminalización contra la sociedad civil en un contexto de militarización y extractivismo en Ecuador', fue presentado en Quito y se basa en una misión de observación realizada en marzo.
Durante esta misión, los observadores se reunieron con comunidades indígenas y campesinas, así como con defensores de derechos humanos. Natalia Yaya, de la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH), expresó su preocupación por los hallazgos, advirtiendo que son tendencias alarmantes que requieren atención inmediata. Criticó el enfoque militarista del gobierno, indicando que este está exacerbando las violaciones a los derechos humanos en lugar de resolver los problemas existentes.
El informe también denuncia el uso de estados de excepción como una política habitual, destacando que estas medidas no deben convertirse en la nueva normalidad. Se identificaron patrones de represión durante las protestas indígenas de 2025, que surgieron en respuesta a la eliminación del subsidio al diésel, lo que resultó en tres muertes y más de 400 heridos. Esto refleja una "falta de Estado" en el cumplimiento de los estándares sobre el uso de la fuerza en protestas.
En cuanto al extractivismo, se concluye que su expansión ha debilitado las garantías de participación de las comunidades, afectando su derecho a decidir sobre sus territorios de manera libre e informada.