El mercado internacional de granos experimenta una fuerte volatilidad, reflejada en bruscas fluctuaciones de precios en cortos períodos. Este lunes, la soja sufrió una caída del 3,2% (US$ 14,5), alcanzando los US$ 444,5 por tonelada, tras una semana de incrementos en Chicago.
El aceite también se vio afectado, bajando US$ 63,27 para cerrar en US$ 1575,39 por tonelada. Por su parte, el maíz y el trigo también registraron descensos, con caídas del 2,7% (US$ 4,92) y del 2,65% (US$ 6,62), situándose en US$ 177,85 y US$ 242,48 por tonelada, respectivamente.
Los factores detrás de la caída de la soja incluyen el cese temporal de ataques de Estados Unidos a Irán y un pronóstico de lluvias en áreas productivas de ese país, tras un periodo seco. La semana anterior, la oleaginosa había visto un incremento del 4% en sus precios, impulsado por compras chinas y el aumento de tensiones en Medio Oriente.
Analistas sugieren que el descenso en los precios agrícolas está vinculado a la baja del petróleo, que había subido por los ataques con misiles. El clima cálido y seco en regiones productoras de Estados Unidos continúa, aunque hay expectativas de lluvias que podrían beneficiar a los cultivos.