YPF, en colaboración con sus socios, planea realizar inversiones por aproximadamente 44.000 millones de dólares en Vaca Muerta, uno de los yacimientos de hidrocarburos no convencionales más importantes del mundo. Este ambicioso proyecto tiene como objetivo aumentar la producción de petróleo y mejorar la capacidad exportadora de Argentina en las próximas décadas.
El plan incluye el desarrollo de cinco áreas de explotación agrupadas en tres grandes proyectos, con un horizonte de ejecución que oscila entre 16 y 26 años. Se prevé la perforación de alrededor de 2.200 pozos y una producción máxima proyectada de 270.000 barriles diarios.
YPF, presidida por Horacio Marín, tiene la intención de solicitar que estos desarrollos sean incorporados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un programa del Gobierno argentino diseñado para apoyar proyectos de gran envergadura económica. La inversión se concentrará en el sector norte de Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén, con áreas específicas como La Escalonada y Rincón de la Ceniza, Narambuena, y Bajo del Toro y Bajo del Toro Norte.
Este anuncio de inversiones se produce tras uno de los mejores resultados financieros en la historia de YPF, ya que la compañía reportó un EBITDA ajustado de 2.503 millones de dólares en el tercer trimestre de 2026, un incremento del 84% en comparación con el mismo periodo del año anterior.