El crecimiento de las exportaciones energéticas argentinas ha alcanzado niveles significativos, consolidando un superávit comercial en el país. En lo que va del año, se han acumulado US$ 7.834 millones de un total de US$ 18.200 millones provenientes de la industria de la energía. En agosto, las ventas externas de este sector experimentaron un aumento del 41%, alcanzando casi US$ 1.500 millones, con el petróleo representando más de US$ 900 millones, convirtiéndose en el segundo producto más exportado después de la harina y pellets de soja.
Las importaciones energéticas también han crecido, alcanzando US$ 517 millones, un incremento del 68,5% en comparación con períodos anteriores. Sin embargo, estas compras siguen siendo inferiores a las exportaciones, que superaron los US$ 10.600 millones en los primeros ocho meses del año, mientras que las importaciones apenas sobrepasaron los US$ 2.800 millones.
Estados Unidos se ha posicionado como el principal cliente de la energía argentina, con US$ 2.619 millones en compras, seguido por Chile y China. La consultora Abeceb destacó que más del 58% del incremento del saldo comercial se debe a la contribución de Combustibles y Energía, impulsada por el avance de Vaca Muerta, donde la producción de crudo alcanzó un récord de 916.200 barriles por día en julio, un 17,2% más que el año anterior.
El aumento en los precios internacionales del petróleo, que fluctuaron entre US$ 87 y 97 por barril en agosto, también ha sido un factor clave en el crecimiento de las exportaciones, según la Secretaría de Energía y RICSA. Se proyecta que el superávit energético anual alcance los US$ 12.000 millones para 2026.