La reciente construcción de un ducto troncal de 207 kilómetros para la operadora Oleoductos del Valle (Oldelval) está próxima a entrar en operaciones, lo que aliviará el cuello de botella que limitaba la extracción de crudo no convencional en la región. Esta obra, que se espera esté operativa a finales de año, incrementará la capacidad de evacuación del sistema en 35.000 metros cúbicos diarios, elevando el transporte global a un máximo regulado de 55.400 metros cúbicos por jornada.
El ducto conecta Puesto Hernández, en Neuquén, con Allen, en Río Negro, y su construcción requirió un complejo despliegue logístico. Durante la ejecución, se movilizó un equipo significativo de 850 operarios, y se realizaron más de 17.250 uniones soldadas, superando 70 cruces especiales sobre ríos y carreteras.
La finalización de esta infraestructura representa un alivio para las compañías petroleras que operan en el norte de la formación, donde la producción ya estaba cerca de alcanzar el límite de la capacidad existente. La nueva conexión garantizará un transporte continuo del crudo hacia los nodos logísticos que abastecen las destilerías locales y las terminales portuarias.