Se está evaluando un plan para el traslado de arena desde Entre Ríos hacia los puertos cercanos a Vaca Muerta, y en el viaje de regreso, transportar urea producida en Bahía Blanca a las regiones agrícolas. Este circuito fluvio-marítimo tiene como objetivo evitar que los buques regresen vacíos, optimizando los costos y el uso de la infraestructura existente.
La arena es un insumo esencial para la producción no convencional de petróleo y gas, con un consumo que podría alcanzar hasta ocho millones de toneladas en 2027. Actualmente, aproximadamente el 75% de esta arena proviene de las canteras en las áreas de Ibicuy y Diamante, siendo transportada por miles de camiones que recorren más de 1.200 kilómetros hasta la cuenca neuquina, lo que incrementa los costos y el riesgo de accidentes en rutas nacionales importantes.
La arena limpia tiene un valor de 22 dólares por tonelada en las canteras, pero al ser trasladada por camión hasta Añelo, el costo final puede elevarse a aproximadamente 185 dólares por tonelada. Esto implica que el costo logístico representa cerca del 80% del precio que alcanza el insumo en el pozo.
El análisis de esta alternativa también ha sido mencionado en el contexto del impacto del crecimiento de Vaca Muerta sobre la infraestructura vial en Argentina, lo que subraya la necesidad de soluciones logísticas más eficientes.