La competitividad de Vaca Muerta ha sido impulsada por la evolución tecnológica en la última década, según el análisis de Luciano Fucello, Country Manager en NCS Multistage y Presidente de la Fundación Contactos Energéticos. Durante una conferencia organizada por el Mercado Electrónico de Gas (MEG) S.A., se abordaron los cambios operacionales y los requisitos del sector no convencional en Neuquén.
Fucello, ingeniero químico y especialista en petróleo y energía, presentó un desglose detallado sobre la evolución del equipamiento y la logística en el proceso de fractura. Explicó que cada etapa de fractura en un pozo abarca entre 40 y 60 metros y requiere una serie de procedimientos específicos, incluyendo la inyección de fluidos a presiones de aproximadamente 11.000 psi y el uso de 1.500 metros cúbicos de agua y 240 toneladas de arena de fractura.
La eficiencia operativa también se ha visto mejorada gracias a tecnologías como el frac iron y las monolíneas de alta presión, que han simplificado los circuitos y reducido el espacio necesario en locación. Cada etapa de fractura consume alrededor de 120.000 litros de diésel y 100.000 metros cúbicos de gas, y el tiempo promedio de cada operación es de 85 minutos.
Desde el punto de vista económico, la terminación de un pozo representa cerca del 60% de su costo total, siendo la infraestructura del set de fractura y las bombas de alta presión responsables del 40% de este gasto. La optimización de tiempos y recursos ha sido clave para el futuro desarrollo del yacimiento.