La expansión de la infraestructura de transporte y el aumento de la producción en Vaca Muerta están generando nuevas oportunidades en la cadena de valor del sector energético. Sin embargo, este crecimiento plantea desafíos para las pequeñas y medianas empresas (pymes) argentinas, que podrían no acompañar este ritmo acelerado de expansión. Durante un debate, líderes del sector destacaron la necesidad de mejorar la eficiencia y adoptar nuevas tecnologías para que las empresas locales puedan competir adecuadamente.
Los empresarios, como Carlos Echeverry del Cluster CIAR, señalaron que la competencia en Neuquén se ha intensificado. Echeverry mencionó que, a pesar del crecimiento de Vaca Muerta, muchas compañías proveedoras enfrentan un periodo complicado debido a la caída en la actividad de campos convencionales. Esta situación ha llevado a una mayor oferta de servicios que supera la demanda existente.
El economista Juan Carlos Hallak advirtió que el aumento de la competencia no solo proviene de empresas locales, sino también de nuevos jugadores que ingresan al mercado neuquino. Estos nuevos competidores, al reducir precios para atraer clientes, pueden enfrentar dificultades para mantener su estabilidad financiera a largo plazo.
Además, Nicolás D’Ángelo de Equipel destacó el impacto de la apertura económica en el sector, obligando a las empresas a adaptarse a una competencia internacional creciente. A medida que Vaca Muerta se consolida como un sector dinámico de la economía, las pymes deben encontrar formas de diferenciarse y mantener su rentabilidad en un mercado cada vez más desafiante.