Pablo Iuliano, CEO de TanGo Energy, está a cargo de un nuevo proyecto que busca expandir el éxito de Vaca Muerta hacia el oeste de Río Negro. La compañía, tras adquirir los activos petroleros de la ex Aconcagua en septiembre de 2025, ha inyectado 36 millones de dólares en capital y planea alcanzar una producción de 60.000 barriles diarios en un plazo de cinco años.
El gobierno de Río Negro, bajo la dirección de Alberto Weretilneck, ha aprobado el decreto 509/26, que otorga a la operadora tres nuevas Concesiones de Explotación No Convencional de Hidrocarburos (CENCH) en la formación Vaca Muerta. Estas concesiones abarcan los bloques Entre Lomas, Jarilla Quemada y Charco del Palenque, que suman más de 150.000 acres en total.
El plan inicial incluye la perforación de seis pozos nuevos con una inversión de 66 millones de dólares para la fase piloto. Aunque el inicio de actividades está programado para 2027, se busca adelantar los trabajos para empezar a perforar este año. La estrategia incluye perforaciones verticales para obtener datos geológicos precisos antes de realizar perforaciones horizontales.
Iuliano destacó la importancia de estar cerca de los yacimientos y afirmó que la compañía está preparada para generar valor tanto en la provincia como en el país.