La producción nacional de hidrocarburos en Argentina ha alcanzado cifras récord, con 914.900 barriles diarios de petróleo y 160,1 millones de metros cúbicos diarios de gas al finalizar el primer semestre. Sin embargo, la infraestructura existente presenta limitaciones que pueden afectar esta tendencia positiva. En junio, se observó una caída del 40,3% en la terminación de pozos en comparación con el año anterior y un leve descenso en los equipos perforadores activos.
La actividad gasífera, aunque mostró un repunte, se vio restringida por la estacionalidad, registrando solo 4 pozos en junio. Las operadoras priorizaron perforaciones a inicios de año para asegurar el suministro durante el invierno, cuando la demanda es mayor. La infraestructura de transporte en la Cuenca Neuquina está operando a máxima capacidad, lo que limita nuevas perforaciones hasta que se amplíe el sistema midstream.
Se prevé que la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, programada para abril de 2027, aumente la capacidad en 14 millones m³ diarios. A pesar de la alta cotización del petróleo debido al conflicto entre Estados Unidos e Irán, las restricciones en los ductos, como el sistema de Oldelval, que opera al máximo, están impactando negativamente en la posibilidad de conectar nuevos desarrollos. GtoG Energy estima que para mantener los niveles actuales de producción en Vaca Muerta, se requieren 430 pozos nuevos anualmente.