La Cuenca Neuquina necesita urgentemente captar u$s20.000 millones anuales en inversiones para desarrollar su infraestructura y convertirse en un referente exportador de gas y petróleo. Este requerimiento surge en el contexto de la búsqueda del presidente Javier Milei de atraer inversión global, durante su discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Milei destacó el potencial de Vaca Muerta para generar u$s30.000 millones anuales y alcanzar una producción de 1,5 millones de barriles diarios.
La propuesta incluye un llamado directo al capital privado internacional, enfatizando que Vaca Muerta representa una oportunidad histórica en el sector energético. Sin embargo, el presidente también estableció un límite geopolítico, excluyendo a las empresas que operan ilegalmente en las Islas Malvinas, advirtiendo que no se tolerarán estas acciones.
El gobierno argentino, alineado con Estados Unidos e Israel, busca transformar el desafío del desarrollo de la Cuenca Neuquina en una cuestión de infraestructura y financiamiento. Para ello, se han implementado medidas como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con el objetivo de atraer un flujo constante de capital necesario para el crecimiento del sector no convencional.