El inicio de la soldadura de caños para el gasoducto San Matías Pipeline (SMP) marca un hito significativo en el sector energético de Argentina, conectando el potencial de Vaca Muerta con el Golfo San Matías. Este proyecto, desarrollado por el consorcio Southern Energy, involucra una inversión de aproximadamente USD 1.300 millones.
La obra contempla la instalación de cerca de 40.000 caños de 36 pulgadas de diámetro, formando un ducto de 472 kilómetros que tendrá la capacidad de transportar hasta 27 millones de metros cúbicos de gas natural por día. Se estima que se realizarán 39.334 soldaduras a lo largo de la traza, utilizando tecnología de soldadura automática para asegurar eficiencia y calidad.
Este avance no solo busca posicionar a Argentina como un proveedor clave de energía a nivel global, sino que también tiene un impacto económico directo en la región. Hasta el momento, SMP ha contratado a 170 empleados y a 98 proveedores locales en Río Negro, con compras que alcanzan los $43.790 millones.
La finalización del gasoducto está proyectada para mediados de 2028. Además, el proyecto incluye la instalación de dos buques de licuefacción que comenzarán a operar en 2027 y 2028, con una capacidad de producción conjunta de 6 millones de toneladas anuales de GNL. Southern Energy anticipa inversiones que superan los USD 15.000 millones en 20 años y exportaciones por USD 20.000 millones entre 2027 y 2035.