La construcción del gasoducto destinado a la exportación de gas natural licuado (GNL) desde Río Negro ha comenzado con la soldadura de los caños en el frente de obra Spread Sur, cerca del cruce con el río Negro. Este ducto conectará Vaca Muerta con el Golfo San Matías y es parte del proyecto de Southern Energy para llevar gas argentino a mercados internacionales.
La primera soldadura fue supervisada por el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, y el CEO de Southern Energy, Rodolfo Freyre. La obra, que utiliza tecnología automática, se desarrollará en dos etapas: una interna y otra externa. A lo largo del proyecto, se espera completar aproximadamente 39.334 soldaduras en tubos de 36 pulgadas de diámetro. La fase de soldadura se inicia tras el traslado de los caños desde el Puerto de San Antonio Este.
Freyre destacó que el inicio de estos trabajos reafirma el compromiso de conectar el potencial de Vaca Muerta con el mercado global de GNL, mientras que Weretilneck afirmó que la obra facilitará la conexión de Vaca Muerta con la costa argentina. Hasta el momento, se han contratado 170 trabajadores y 98 proveedores locales, con compras que suman $43.790 millones.
El gasoducto tendrá una extensión de 472 kilómetros y requerirá cerca de 40.000 caños, con capacidad para transportar hasta 27 millones de metros cúbicos de gas por día. La inversión total estimada es de US$ 1.300 millones, con la finalización de la obra prevista para mediados de 2028. La principal contratista es el consorcio UT SICIM-Víctor Contreras, y los caños son proporcionados por la empresa india Welspun.
Para financiar la construcción, se acordó un préstamo sindicado de US$ 900 millones, estructurado por entidades como Citi, J.P. Morgan, Santander e Itaú, que cubrirá cerca del 70% de la inversión total, mientras que el resto será aportado por las compañías accionistas, que incluyen a PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG.