El Instituto de Formación Técnica Vaca Muerta (IVM) está llevando a cabo un programa educativo innovador que combina simuladores, laboratorios y entrenamientos en campo para formar técnicos especializados en la industria energética. A pocos meses de su inauguración, el instituto ya ha comenzado a mostrar resultados con su modelo formativo, diseñado para atender la creciente demanda de mano de obra calificada en Vaca Muerta.
La propuesta educativa incluye clases teóricas y prácticas en un pozo escuela, donde los estudiantes pueden aplicar lo aprendido en un entorno controlado, replicando las condiciones reales del trabajo en campo. Este enfoque práctico desde las primeras etapas del cursado es uno de los principales diferenciales del IVM, permitiendo a los alumnos familiarizarse con equipos y protocolos de seguridad esenciales para la industria.
Recientemente, los estudiantes participaron en una jornada de prácticas en el pozo escuela, donde trabajaron en la identificación de instalaciones y componentes clave, como el árbol de producción y la valvulería. Según Benjamín Contreras, un alumno del IVM, esta experiencia les permitió afianzar conceptos y comprender la dinámica de una locación real, sumando valiosas herramientas para su desarrollo profesional.
Además, el instituto está incorporando formación en automatización industrial, un área que cada vez cobra más relevancia debido a la digitalización de las operaciones. En este contexto, los estudiantes han tenido la oportunidad de trabajar en módulos de Sistemas de Control y SCADA, utilizando bancos didácticos que simulan escenarios reales de control.