Pampa Energía reportó un aumento del 48% en sus resultados operativos durante el primer trimestre del año, alcanzando los USD 325 millones. Este crecimiento se atribuye principalmente a su proyecto de shale oil en Rincón de Aranda y a la normalización de precios en el sector de generación eléctrica, lo que permitió a la empresa consolidar una facturación de USD 573 millones.
La compañía planea aumentar su producción en el yacimiento, que actualmente supera los 24 mil barriles diarios, con una meta de 45 mil barriles diarios en el mediano plazo. Para ello, se estima un desembolso de USD 770 millones solo este año. Además, ha solicitado adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para dos proyectos importantes, incluyendo una inversión de USD 4.500 millones en nuevos pozos en Vaca Muerta.
También se está evaluando la construcción de una planta de urea, con una inversión estimada de USD 2.400 millones, destinada a exportar excedentes de gas natural. En el ámbito de generación, la firma obtuvo USD 144 millones en rentabilidad operativa, beneficiándose de la eficiencia de los ciclos combinados y asegurando su participación en la expansión del Gasoducto Perito Moreno.