La Formación Vaca Muerta ha experimentado un crecimiento significativo desde su descubrimiento, convirtiéndose en un pilar crucial para la economía argentina. En 2026, se espera que esta formación alcance su máximo dinamismo histórico, impactando la matriz energética del país. La historia de Vaca Muerta se remonta a millones de años, cuando la región era parte del Océano Pacífico, donde el material orgánico quedó atrapado y transformado por la presión en una roca madre.
El geólogo Pablo Groeber destacó la importancia de estos sedimentos en 1946, aunque la tecnología de extracción no estaba disponible en ese momento. Desde 2011, se han confirmado los recursos de shale, iniciando una fase de expansión que incluyó la incorporación de nuevas tecnologías y el aumento de inversiones. En 2014, YPF anunció un hallazgo de calidad mundial, marcando el comienzo de la producción en Vaca Muerta mediante la técnica de fracking.
Actualmente, la actividad se desarrolla en 51 concesiones no convencionales otorgadas por la provincia de Neuquén y otras 5 en Río Negro. Este avance ha atraído a nuevas compañías y ha permitido una mayor inversión en el sector energético.