Pampa Energía ha comenzado la construcción de una nueva planta de fertilizantes en Bahía Blanca, que tendrá la capacidad de producir 2,1 millones de toneladas anuales de urea granulada, con un inicio de operaciones previsto hacia fines de 2029. Este proyecto, que representa una inversión estimada de 2.700 millones de dólares, busca aprovechar el gas natural generado en Vaca Muerta para sustituir importaciones y fomentar nuevas exportaciones en el sector agropecuario.
Durante la presentación de los resultados del tercer trimestre de 2026, el CEO de Pampa Energía, Gustavo Mariani, destacó el crecimiento en sus operaciones petroleras, mencionando que en Rincón de Aranda se alcanzaron los 26.000 barriles diarios. La compañía planea incrementar su producción de petróleo a 45.000 barriles diarios en el futuro cercano.
La nueva instalación no solo buscará atender la demanda interna de fertilizantes, sino que también tiene como objetivo desarrollar un perfil exportador. Se estima que el proyecto podría generar un ahorro de divisas de aproximadamente 1.000 millones de dólares anuales mediante la reducción de importaciones y el incremento de ventas al exterior, al tiempo que se incorpora una nueva actividad industrial al negocio energético de la empresa.