Neuquén avanza con la implementación de dos proyectos estratégicos que buscan diversificar su matriz productiva y ampliar la superficie bajo riego. Estas iniciativas abarcan alrededor de 55.000 hectáreas, distribuidas entre Vaca Muerta y el Corredor del Viento, aunque se encuentran en distintas fases de planificación y ejecución.
Una de las propuestas más destacadas incluye una primera etapa de 5.000 hectáreas en Vaca Muerta, que se irrigarán a través de sistemas de pivote. El gobernador Rolando Figueroa enfatizó la necesidad de acompañar el desarrollo de la región con inversiones en producción agropecuaria, turismo, nuevas fuentes de energía y protección ambiental.
Se prevé que las nuevas áreas productivas incorporen actividades como la producción de forrajes, olivos, frutos secos, vid y cerezas. Para facilitar esto, se implementará una infraestructura conocida como “redes azules” para el transporte de agua, asegurando que no se utilice el recurso de las operaciones de fractura hidráulica, sino que se capte el agua antes de su uso industrial.
El objetivo central de esta estrategia es coordinar el desarrollo agropecuario con las empresas energéticas, optimizando así la infraestructura hídrica disponible en la región y aumentando significativamente la superficie irrigada en Neuquén.