La producción de arenas silíceas para el fracking en Vaca Muerta ha mostrado un crecimiento en los últimos meses en Río Negro, alcanzando más de 85.000 toneladas hasta el 23 de agosto. Este aumento se produce tras un primer semestre irregular y un 2025 marcado por una notable caída en comparación con 2024.
Las proyecciones indican que en agosto se podrían alcanzar aproximadamente 110.000 toneladas del material esencial para la extracción en la formación shale. Desde el inicio de 2026, se despacharon casi 400.000 toneladas hacia Vaca Muerta, lo que equivale a unos 13.500 viajes en camiones, superando las cifras de meses anteriores.
La demanda de arenas para fracking para el año 2026 se estima que superará los 6 millones de toneladas, de las cuales aproximadamente el 75% proviene de Entre Ríos y el norte de Buenos Aires, mientras que el 25% restante corresponde a arenas locales. Si la tendencia actual se mantiene, se proyecta que la producción de arenas en Río Negro podría alcanzar cerca de 800.000 toneladas este año, representando alrededor del 12,5% del total requerido en Vaca Muerta.
Es importante señalar que en los últimos meses también se han comenzado a utilizar arenas de cercanía, provenientes de canteras en la zona de Zapala. Sin embargo, la producción de arenas en Río Negro ha mostrado un declive significativo desde 2024, cuando alcanzó 2,6 millones de toneladas, disminuyendo a 1,5 millones de toneladas en 2025, lo que representa un retroceso del 42,6%.